Hoy celebramos con alegría *la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario,* una celebración que nos invita a acercarnos a María y, de su mano, a Jesús.
La devoción a Nuestra Señora del Rosario tiene una larga historia. A lo largo de los siglos, los cristianos fueron incorporando la repetición del Ave María y la meditación de los misterios de la vida de Jesús y de María.
En 1571, el papa San Pío V atribuyó a la oración del Rosario la protección de la Virgen en el contexto de la batalla de Lepanto y estableció una celebración en su honor, que con el tiempo quedó fijada el _7 de octubre._
En el siglo XIII, la Santísima Virgen se apareció en visiones a Santo Domingo y lo inspiró a crear el rosario tal como se lo conoce hoy.
*María es la Reina Madre* porque su Hijo es Cristo Rey. El rosario, según se le dio a Santo Domingo, es una meditación de los misterios del Rey encarnado, y por ende, también de los dolores y gozos de Su Madre. *Así, María está tan profundamente unida al rosario que no puede pensarse en el rosario sin pensar en María.*
Hoy podríamos regalarle a María el rezo del Rosario. ¿Te sumás?
Eq. de Pastoral del Complejo.
